El ITT es un campo petrolero ubicado cerca de la frontera oriental con el Perú. Está compuesto por tres áreas, que son: Ishpingo, Tambococha, y Tiputini, y fue el más reciente campo petrolero gigante desarrollado en Ecuador. Como todo poyecto energético de gran escala, no ha estado exento de controversias, especialmente por su ubicación próxima al Parque Nacional Yasuní, pero como se demostrará a continuación, su aporte ha sido clave para mantener a flote a la economía ecuatoriana en los últimos años.

Un poco de historia
El descubrimiento del ITT no es reciente, a continuación exponemos la cronología entre 1940 y 2002 de los eventos que permitieron el desarrollo de este campo petrolero:
«El pozo exploratorio Tiputini-1 fue perforado por la compañía Shell en 1940, el resultado fueron trazas de petróleo en la arenisca Basal Tena.
El pozo exploratorio Tiputini M-1 fue perforado en 1970, por la compañía Minas y Petróleos. Este pozo descubrió presencia de hidrocarburos en las areniscas M1 y Basal Tena.
El pozo exploratorio Ishpingo-1 fue perforado por la estatal Petroproducción en 1992. Allí se descubrió presencia de hidrocarburos en los siguientes reservorios: Basal Tena, M-1, M-2, y U.
El pozo exploratorio Tambococha-2 fue perforado por la estatal Petroproducción en 1993. Allí se descubrió presencia de hidrocarburos en los siguientes reservorios M-1 y Basal Tena.
El pozo exploratorio Ishpingo-2 fue perforado por la estatal Petroproducción en 1993 y descubrió la presencia de hidrocarburos en los siguientes reservorios: Basal Tena, M-1, M-2, y U. Los pozos de avanzada Ishpingo-3 y 4 fueron perforados en 2001-2002, por Petroproducción y confirmaron presencia de hidrocarburos en las areniscas Basal Tena, M-1, M-2, y U.»
Informe de Gestión de 2014 de Petroamazonas EP (pg. 42) -disponible aquí–
Según publicaciones de El Universo, en julio de 2016 se estimaron cerca de 1,670 millones de barriles recuperables en los tres campos una vez que se complete toda la infraestructura necesaria para su explotación.
El primer barril de este campo se obtuvo el 7 de septiembre de 2016, que culminó un esfuerzo gigantesco que abarcó: construcción de una línea entre ITT y Edén Yuturi, de plataformas, puertos, y además la perforación de pozos en Tiputini.

Considerando que parte del ITT está en Parque Nacional Yasuní, se creó la «Iniciativa Yasuní-ITT» en 2007, que buscaba dejar bajo tierra el crudo a cambio de US$ 3,600 millones de dólares. No trataré ese tema en esta entrega, pero pueden conocer más del tema aquí.
Evolución de la producción petrolera del Ecuador
De acuerdo al documento «Petróleo en Cifras 2020«, publicado por la AIHE, la producción estatal de crudo fue la siguiente:

Exceptuando el 2020 que fue un año realmente malo para el sector petrolero debido a la pandemia de COVID 19 y la rotura de los oleoductos, las cifras totales entre 2014 y 2019 varían menos de 5% año a año, tanto para arriba como para abajo. Incluso este tipo de comportamiento de la curva da a suponer que la producción petrolera debería mantenerse estable en torno a 415,000 bppd. Pero la realidad no es así.
Mantener esos niveles de producción requirió más de US$ 6,000 millones de inversiones entre 2014 y 2020, que se utilizaron para perforación de nuevos pozos, construcción de plataformas, reacondicionamientos, etc.
“-Pero ¿cómo? ¡Si parece que hemos estado bajo este árbol todo el tiempo! ¡Todo está igual que antes!
-¡Pues claro que sí! -convino la Reina-. Y ¿cómo si no?
-Bueno, lo que es en mi país -aclaró Alicia, jadeando aún bastante-, cuando se corre tan rápido y durante tanto tiempo, se suele llegar a alguna otra parte…
-¡Un país bastante “lento” el tuyo! -replicó la Reina-. Aquí, es preciso correr mucho para permanecer en el mismo lugar y para llegar a otro hay que correr el doble más rápido.”
“A través del espejo y lo que Alicia encontró allí”, Lewis Carroll.
En lo que respecta a la producción petrolera, hay que invertir mucho para poder permanecer en el mismo lugar. Así mismo, lo que se observa en los totales, oculta mucho de la dinámica de lo que pasa a nivel de campos en EP Petroecuador. Tomando la mismas información de la AIHE, a nivel de activos (grupo de campos de una misma región) se observa lo siguiente:

En 2020, los activos Auca, Shushufindi, Sacha, e ITT, aportaron el 67% de la producción total de lo que en ese entonces era Petroamazonas EP (hoy EP Petroecuador). Tres de ellos -Auca, Sacha, y Shushufindi- llevan en producción casi 50 años, por lo que se trata de campos maduros, y cuya producción -salvo que se hagan importantes inversiones- irá disminuyendo en el tiempo. Inclusive en un escenario de altas inversiones, la rentabilidad de estos campos tiende a disminuir porque sus costos de operación se incrementan con el pasar de los años.
Entre 2018 y 2020, el ITT aportó entre el 15% y el 17% de la producción total de Petroamazonas EP. De no haber contado con este campo, en lugar de contar con 381.569 bppd, solamente se hubieran alcanzado 306,674 bppd, lo cual hubiera tenido un grave impacto en la exportación de crudo, y en la capacidad del Estado ecuatoriano para cumplir puntualmente el pago de obligaciones financieras.
A diferencia de Sacha, Auca, y Shushufindi, el ITT se encuentra produciendo apenas desde 2016, y existe potencial para incrementar su producción a través de perforación de pozos en las áreas de Ishpingo y Tambococha. Este volumen adicional permitirá compensar la declinación existente en los campos más antiguos.
Salvo que la recaudación tributaria se incremente sustancialmente, los ingresos del Estado -y por ende el gasto social- dependerán cada vez más de la producción petrolera proveniente del ITT. No es exagerado decir que desde 2017 el ITT viene salvando la jornada.